Populismo

Para entender el ir y venir de los comentarios que a diario escuchamos en las calles de la ciudad y en los medios del país, es importante entender ¿qué es el populismo? Un populista es aquel gobernante que le da al pueblo lo que quiere, pero que realmente no lo necesita. Y aterrizemos esta idea con los segundos pisos, el pueblo requeire y quiere agilizar su movilidad en la ciudad, pero no todos tienen el capital necesario para comprar un auto. Entonces ¿porque segundos pisos de tres carriles vehiculares? Hay que pensar en el pueblo, en un pueblo donde su mayoría utilizan el transporte público de pasajeros. ¿Porque una ciclopista en la antigua ruta del ferrocarril de Cuernavaca? Cuando la ruta podía haber sido habilitada como una nueva línea del metro. Por cierto, no contamina y es uno de los transportes más rentables, claro bien administrado.

Este término ya era aplicado políticamente en la antigüedad, herencia de ello es “pan y circo al pueblo”, recordemos a los Césares. Ellos, lo utilizaban para mantener el poder y limitar al Senado. Hoy en día se usa para obtener votos. Ésta mala tradición política, se ha arraigado en las sociedades latinoamericanas. Muchos tratan de esconder sus tendencias populistas en un discurso social. Socialismo y populismo no es lo mismo. La izquierda no es sinónimo de populista, desgraciadamente esta connotación se ha creado por los excesos en algunos gobiernos que abusaron de esta práctica. López Portillo buscaba igualdad social, pero lo que realmente practicaba era el populismo.

El pupulista desvía recursos del gasto público a minorias específicas, grupos de interés que lo mantendrán en el poder o bien le garantizaran un mejor puesto político. Pero, también gusta de organizar movilizaciones sociales y políticas, que llevan al extremo. La legalidad pierde fuerza, y todo es jusficado, un delito pasa a ser una simple falla. El déficit de una administración aumenta desproporcionada e irresponsablemente. Algunos grupos se ven beneficiados y otros ahorcados. Un populista busca el bien común de aquellos que le garantizaran su estabilidad, su estadia y su continuidad.

Si éstas actividades le suenan particularmente conocidas, denuncielas a su conciencia social y política. Piense, analice y actué. No se deje engañar. Porque en la “Ciudad de la Esperanza” una “mordida” al policia, una vuelta prohibida, violar el uso de suelo, el robo de la luz, las obras a medio terminar, el tráfico de influencias o la falta de licitaciones, serían castigadas con una multa, una suspensión, una prohibición e incluso una renuncia. Pero, como todo ésto pasa por la lupa de una ciudadanía que no exije, no respeta y viola la ley diariamente, la esperanza se esfuma para dar paso a la Anarquía.

El Distrito Federal es sólo una pieza, ¿será posible que se quiera un país asi?

One Response to “Populismo”


  1. Respondere a tu cuestionamiento, y creo que no se podria construir una nueva linea del metro en esa zona por ser una antigua zona de minas y barrancas, ademas por ser una zona ya en su parte sur , es una zona boscosa con un tipo de suelo muy humedo. Hechale un poco de razón.


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